La regulación de casinos online en Chile ha sido uno de los temas más postergados de la agenda legislativa relacionada con juego. A diferencia de Argentina, Colombia o Perú, que ya tienen marcos regulatorios específicos, Chile sigue operando bajo un esquema donde los operadores extranjeros con licencia internacional ofrecen sus servicios sin que el Estado chileno los regule directamente. En 2026, el panorama empieza a moverse.
Situación actual
Bajo la ley vigente, los casinos online no están explícitamente regulados ni prohibidos. La Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) regula casinos físicos. Los operadores online funcionan bajo licencias extranjeras (Curaçao, Malta, Reino Unido) y los jugadores chilenos acceden sin restricciones legales.
Esto genera tres situaciones problemáticas:
— Recaudación tributaria limitada: el Estado no recibe impuestos directos sobre la actividad.
— Protección al consumidor variable: depende del regulador extranjero.
— Inseguridad jurídica: tanto para operadores como para usuarios.
El proyecto de ley
El proyecto que ha tenido más avance en el Congreso establece un marco específico para casinos online operando en territorio chileno. Sus puntos principales:
Licenciamiento: creación de una licencia chilena específica para operadores online, otorgada por la SCJ.
Operadores autorizados: solo empresas con respaldo financiero verificable y antecedentes limpios podrían obtener la licencia. Se estima que entre 8 y 15 operadores principales calificarían inicialmente.
Impuestos: estructura tributaria de 20% sobre Gross Gaming Revenue (GGR) más impuestos corporativos estándar.
Protección al consumidor: obligación de implementar herramientas de juego responsable, autoexclusión interoperable, límites configurables, soporte en español 24/7 con agentes humanos.
Restricciones publicitarias: prohibición de publicidad durante eventos deportivos en vivo, en redes sociales orientadas a menores, y de patrocinios en uniformes de clubes con audiencia juvenil mayoritaria.
KYC reforzado: obligación de verificación de identidad antes del primer depósito (no antes del primer retiro).
Postura de los operadores
Los operadores con presencia consolidada en Chile (Betano, Novibet, Betsson, Estelarbet, entre otros) se han posicionado a favor de la regulación, principalmente por dos razones:
1. Reduce el riesgo regulatorio: pasan de “zona gris” a estructura clara.
2. Eleva las barreras de entrada para operadores menos serios o sin respaldo, lo que les beneficia competitivamente.
Operadores más pequeños o crypto-casinos puros han expresado preocupación: los requisitos financieros y la necesidad de presencia local podrían excluirlos del mercado.
Postura de las casas de apuestas locales
Algunos operadores chilenos ya autorizados para juego presencial han impulsado la regulación esperando obtener ventaja competitiva, argumentando que conocen mejor el mercado local. Sin embargo, el proyecto en discusión no establece preferencia por operadores locales.
Postura de la sociedad civil
Organizaciones de juego responsable y salud mental han apoyado la regulación pero con observaciones:
— Piden destinar parte de la recaudación a programas de tratamiento de ludopatía.
— Exigen límites más estrictos a la publicidad (similar a la regulación española).
— Recomiendan crear un registro centralizado de autoexclusión interoperable.
Qué cambia para los jugadores
Si el proyecto se aprueba en su forma actual, los jugadores verían:
Más protección: operadores obligados a estándares de transparencia, soporte humano, autoexclusión efectiva.
KYC más temprano: tendrían que verificar identidad antes del primer depósito, no antes del primer retiro.
Menos publicidad invasiva: especialmente en deportes en vivo y plataformas con audiencia juvenil.
Resolución de disputas más clara: con regulador chileno con jurisdicción directa, los reclamos no dependerían de Curaçao o Malta.
Posiblemente menos operadores: los operadores no licenciados quedarían en zona claramente irregular. Los jugadores podrían perder acceso a algunas opciones (especialmente crypto-casinos).
Cuándo se aprobaría
El proyecto ha avanzado en distintas etapas durante los últimos años con diferentes versiones. La aprobación final depende del calendario legislativo, prioridades políticas del Ejecutivo, y consensos en el Congreso. Es realista esperar definiciones en el mediano plazo, aunque la implementación efectiva (creación del organismo regulador, otorgamiento de licencias) tomaría 12-24 meses adicionales después de la aprobación.
Qué pueden hacer los jugadores mientras tanto
Independiente del estado del proyecto, los principios para jugadores chilenos no cambian:
— Elegir operadores con licencia internacional vigente y verificable.
— Priorizar operadores con historial de pagos consistente.
— Aprovechar las herramientas de juego responsable disponibles.
— Mantener registros claros de depósitos y retiros para fines tributarios.
La regulación, cuando llegue, formalizará prácticas que los jugadores prudentes ya aplican. Pero hasta entonces, la prudencia individual sigue siendo la mejor protección.
